Una ex estudiante de 30 años se ha convertido en el primer ciudadano ruso condenado por intentar influir en la política estadounidense durante las elecciones presidenciales de 2016. María Butina, que construyó una poderosa red que llegó al círculo de Donald Trump, trató de infiltrarse en la influyente Asociación Nacional de Fusileros (NRA, por sus siglas en inglés) y de transmitir información sobre políticos estadounidenses a un funcionario del gobierno ruso.

El jueves, en el tribunal de distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia, Butina se declaró culpable de una conspiración para actuar como agente de un gobierno extranjero y acordó cooperar con los fiscales a cambio de menos tiempo en prisión. Los fiscales en el caso Butina no son de la oficina del abogado especial Robert Mueller, quien está investigando la interferencia de Rusia en las elecciones de 2016 y si la campaña de Trump conspiró con Moscú. Mueller ha presentado cargos penales contra una serie de personas y entidades rusas, pero esos casos siguen pendientes.

Un juicio visto para sentencia

Butina entró en la abarrotada sala de justicia de Washington con cara de serena pero pálida. El tribunal escuchó que el confinamiento solitario la ha afectado. Su pelo rojo estaba tirado hacia atrás en una larga trenza. Llevaba un mono verde con mangas cortas; debajo había una prenda blanca que tenía un agujero en el codo izquierdo.

Se presentó ante la jueza Tanya Chutkan y prestó juramento. El juez preguntó si la mente de Butina estaba clara mientras se preparaba para declararse culpable. Ella contestó: “Absolutamente claro”. Butina es una ex-alumna graduada de la American University en Washington y una entusiasta activista por los derechos de las armas. Los fiscales dijeron que ella redactó una propuesta titulada “Descripción del proyecto de diplomacia” en marzo de 2015 – antes de que Trump lanzara su campaña electoral – para desarrollar vínculos con los republicanos con el objetivo de influir en la política exterior de Estados Unidos.

La declaración de la ofensa toma nota: “Además, Butina opinó que las circunstancias eran favorables para construir relaciones con cierto partido político estadounidense (en adelante,’Partido Político #1′). Butina predijo que el candidato nominado por el Partido Político #1 probablemente ganaría las próximas elecciones presidenciales de EE.UU.”.

Ella no se alejó del centro de atención. En julio de 2015, Butina fue seleccionado para hacerle a Trump una pregunta sobre sus planes para los lazos con Rusia en un mitin en Las Vegas. En lo que se cree que serán sus primeros comentarios públicos sobre el tema, el candidato a novicio respondió: “Creo que me llevaría muy bien con Putin… No creo que necesites las sanciones.” Los fiscales también contaron cómo Butina trabajó con su novio estadounidense Paul Erickson, un antiguo operativo republicano y miembro de la NRA, para seguir adelante con el complot.

Un plan maestro

El plan fue dirigido y financiado en parte por Alexander Torshin, un aliado del presidente ruso Vladimir Putin y vicegobernador del banco central ruso, cuya jubilación fue informada la semana pasada por los medios de comunicación estadounidenses.

La declaración de ofensa dice: “Con la ayuda de la Persona 1 de EE.UU. y bajo la dirección de un funcionario ruso, Butina trató de establecer líneas de comunicación no oficiales con los estadounidenses que tienen poder e influencia sobre la política estadounidense. Butina intentó utilizar esas líneas de comunicación no oficiales en beneficio de la Federación Rusa, actuando a través de un oficial ruso“.

A principios de 2016, Erickson estaba en contacto con un alto funcionario de la campaña de Trump, Rick Dearborn, ofreciéndose a ayudar a organizar una reunión entre Trump y Putin antes de las elecciones, con Torshin aparentemente como intermediario.

Y en mayo de 2016, el hijo mayor de Torshin y Trump, Donald Trump Jr, asistió a una cena formal durante la convención anual de la NRA en Louisville, Kentucky, aunque no se sabe si se hablaron entre ellos. Butina también viajó a conferencias para reunirse con candidatos republicanos, organizó “cenas de amistad” con estadounidenses ricos, cortejó a líderes del NRA y coordinó una delegación rusa para el desayuno nacional de oración del año pasado en Washington, donde Trump hizo declaraciones.

Fue arrestada en julio de 2017 y acusada de actuar como agente del gobierno ruso y conspiración para tomar medidas en nombre de Moscú. Inicialmente se declaró inocente, pero cambió su declaración en la audiencia del jueves.

Chutkan preguntó repetidamente si Butina entendía qué derechos estaba renunciando. Ella dijo que sí. Preguntó Chutkan: “¿Cómo te declaras?” Butina respondió con firmeza: “Culpable”.