Los demócratas reclamaron el poder en la Cámara el jueves y eligieron oficialmente a Nancy Pelosi para que fuera la siguiente oradora, devolviéndola a una posición por la cual hizo historia como la primera mujer elegida para el cargo.

La demócrata de California obtuvo 220 votos de un total de 430 miembros presentes, mientras que Kevin McCarthy, el líder republicano, consiguió 192.

Una noticia histórica

Pelosi superó una rebelión interna demócrata de miembros que pedían un cambio generacional en la cima, entre otros obstáculos, para ganar el martillo, pero el jueves la oposición fue nominal. En total, sufrió 15 deserciones demócratas, la mayoría de ellas de nuevos miembros que se comprometieron a oponerse a ella durante sus campañas y de viejos enemigos que desde hace mucho tiempo han pedido un nuevo liderazgo.

Cuando se anunció el recuento, los demócratas estallaron en aplausos. Varios miembros abrazaron a Pelosi cuando sus nietos, que estaban sentados en el suelo de la sala, rebotaron de alegría. Al reclamar el mazo, Pelosi, que había sido oradora entre 2007 y 2011, se convirtió en la primera ex oradora en ganar la reelección desde Sam Rayburn en 1955.

Luego juró el cargo en el 116º Congreso, que incluye un récord de 102 mujeres. La nueva clase de estudiantes de primer año es la más joven y más diversa de la historia, con un número de miembros abiertos dispuestos a enfrentarse a Donald Trump.

“Nuestra nación se encuentra en un momento histórico”, dijo Pelosi en su discurso en el pleno de la Cámara. “Hace dos meses, el pueblo americano habló y exigió un nuevo amanecer.”

¿Tiempos de cambio en EE.UU.?

En su primer acto después de tomar oficialmente el control de la Cámara de Representantes el jueves, los demócratas pusieron a prueba su poder en un Washington recién dividido al aprobar legislación para poner fin a un cierre parcial del gobierno a punto de entrar en su 14º día.

El paquete de dos partes, aprobado justo antes de las 10 de la noche, incluye un proyecto de ley para financiar al Departamento de Seguridad Nacional a los niveles actuales hasta el 8 de febrero, proporcionando 1.300 millones de dólares para medidas de seguridad fronteriza, pero ignorando la demanda de Trump de 5.600 millones de dólares para construir 200 millas de vallas a lo largo de las 2.000 millas de la frontera con México.

La segunda parte financia a las otras agencias federales que no cuentan con fondos, incluyendo los departamentos de agricultura, interior, transporte, comercio y justicia, hasta el 30 de septiembre, al final del año fiscal en curso.

Aunque es poco probable que la legislación rompa el estancamiento del cierre – Trump prometió formalmente vetarlo en una declaración oficial de la Casa Blanca el jueves – establece el tono de lo que se espera que sean los últimos dos años tumultuosos del primer mandato del presidente.